Corriente eléctrica: Definición y tipos de corriente eléctrica

A continuación te voy a explicar qué es la corriente eléctrica así como los tipos de corriente que existen, sus características más importantes y dónde se utilizan cada una de ellas.

¡Empezamos!

Qué es la corriente eléctrica

La corriente eléctrica o intensidad eléctrica es el flujo de carga eléctrica, durante un tiempo determinado. Se mide en Culombios por segundo (C/s), unidad más conocida como Amperio (A).

La corriente eléctrica puede tomar la forma de una descarga repentina de electricidad estática, como un rayo o una chispa entre tu dedo y un enchufe. Sin embargo, cuando hablamos de corriente eléctrica, nos referimos a la forma más controlada de electricidad, es decir, a la que proviene de generadores, baterías o células fotovoltaicas y circula por materiales conductores.

La mayor parte de la carga eléctrica es transportada por los electrones y protones dentro de un átomo. Los protones tienen carga positiva, mientras que los electrones tienen carga negativa. Sin embargo, los protones están en su mayoría inmovilizados dentro de los núcleos atómicos, por lo que el trabajo de llevar la carga de un lugar a otro lo realizan los electrones.

Los electrones pueden moverse libremente de un átomo a otro en los materiales conductores, debido a una fuerza electromotriz o a una diferencia de tensión, que provocan un desequilibrio en la carga eléctrica. En un circuito cerrado, los electrones se mueven del polo negativo al polo positivo.

Podemos comparar la corriente eléctrica que circula por un hilo conductor con el flujo de agua que circula por una tubería.

Tipos de corriente eléctrica

Vamos a explicar ahora los tipos de corriente eléctrica: la corriente contínua y la corriente alterna.

Corriente contínua (c.c.)

La corriente contínua se caracteriza porque los electrones se mueven en el mismo sentido por el conductor y la intensidad es constante:

La corriente contínua la proporcionan las baterías de los acumuladores, como las de un coche, las pilas, las dinamos y las células fotovoltaicas. También se puede obtener mediante la rectificación de corriente alterna.

Se usa en la alimentación de aparatos electrónicos, así como en los circuitos eléctricos de coches, motos, etc.

Corriente alterna (c.a.)

La corriente alterna se caracteriza porque el flujo de electrones se mueve por el conductor en un sentido y en el otro. El valor de la corriente es variable. En este caso, el generador produce periódicamente cambios en la polaridad de sus terminales.

Como la corriente alterna es cíclica, el tiempo que tarda en describir un ciclo se llama periodo (T) y se mide en segundos. También se puede utilizar la frecuencia, que es la inversa del periodo y se mide en Herzios (Hz):

Por ejemplo, la corriente de un enchufe está caracterizada por una tensión de 230 V a 50 Hz. ¿Cuál es el periodo? ¿Qué significado podemos darle a ese valor?

De la fórmula de la frecuencia, podemos despejar el periodo:

Sustituimos el valor de la frecuencia por su valor y obtenemos el valor del periodo:

Lo que quiere decir que en 0,02 segundos, la corriente cambia de positiva a negativa y de negativa a positiva.

La corriente alterna se produce en las centrales eléctricas y es la forma como se transporta la energía eléctrica y de consumirla en los hogares y en la industria en general. Se produce en generadores eléctricos que operan bajo la Ley de Inducción de Faraday, por la cual un campo magnético cambiante puede inducir una corriente eléctrica en un conductor.

Estos generadores eléctricos tienen bobinas rotativas de conductores que pasan a través de los campos magnéticos mientras que giran. A medida que las bobinas giran, se abren y cierran con respecto al campo magnético y producen una corriente eléctrica que invierte la dirección cada media vuelta. La corriente pasa por un ciclo completo de avance y retroceso 50 veces por segundo, o 50 hertzios (Hz).

Los generadores pueden ser alimentados por turbinas de vapor calentadas por carbón, gas natural, petróleo o un reactor nuclear. También pueden ser impulsados por turbinas eólicas o turbinas de agua en presas hidroeléctricas.

Desde las centrales eléctricas, la corriente pasa por una serie de transformadores, donde se eleva a una tensión de mucho mayor para transportar la energía hasta el punto de consumo. A medida que se va distribuyendo, la tensión se va reduciendo a través de una red de subestaciones hasta que llega al transformador cerca de tu casa, donde finalmente se reduce a 230 V a 50 Hz.

Una vez que la corriente está a 230 V está lista para su consumo, ya sea proporcionando luz o calor a través de una resistencia eléctrica.

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